sábado, 13 de febrero de 2010

Despedida...

Tu ausencia anunciaba el inevitable silencio la dulce y tierna, despedida, besándome, tus palabras tiernas, no lograron que mi corazón se tranquilizara, fueron como un puñal clavada sin poderlo remediar.

Y una sombra cubrió mí alma. la luna, que nos acompaña en nuestros paseos románticos, se preguntará donde esta

Te amo y eso es verdad; esperare a que regreses porque nuestro amor no es, fácil de olvidar; pero escribiré poemas como prueba de mi amor.

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